Política Industrial Farmacéutica

Desde hace unos meses, en Colombia se viene hablando de la Política Industrial Farmacéutica (PIF), un mecanismo que se ha vuelto de suma importancia para el sector de la salud en el país.

A pesar de la gran importancia que posee, muchos colombianos no están familiarizados con el término ni con lo que implica su implementación. La Política Industrial Farmacéutica es el vehículo que permite que más personas en el país tengan acceso a los medicamentos. Sobre todo en un momento crucial en el que las personas están demandando servicios en salud más competitivos y que sirvan para mejorar su calidad de vida.

Actualmente, el país ya cuenta con una política farmacéutica, pero asimismo existen grandes complejidades en el sector farmacéutico que pueden ser tratadas de una mejor manera y que permitirían que los industriales tengan la oportunidad de brindar mayores alternativas a la salud pública y enfocarse en el ámbito social. Para ello es necesario contar con el apoyo del Gobierno Nacional.

Es un hecho que Colombia requiere de esta PIF con suma urgencia debido a que en algunos casos son pocas las personas que logran tener acceso a ciertos medicamentos. Sin embargo, esta política ha sido cuestionada por diversos gremios y miembros del sector.

Según cifras proporcionadas por el Observatorio del Medicamento de la Federación Médica Colombiana (Observamed-FMC), el sector farmacéutico creció alrededor de 5.4 billones de pesos durante el periodo comprendido entre los años 2013 a 2018.

Sin embargo, este aumento se debió a los altos costos de los medicamentos y no al aumento de la producción de los industriales. La tasa de ventas se mantuvo cerca de los 1.012 millones de unidades vendidas durante todo el periodo.

Por otro lado, en el Sistema de información de Precios de Medicamentos (SISMED) los medicamentos de fabricación nacional disminuyeron cerca de 10 puntos porcentuales, mientras que la llegada de fármacos importados estuvo en aumento, es decir, que el 65% de los productos son de origen extranjero y solamente el 35% corresponde a los de fabricación nacional.

Ese contexto deja expuesto que este es el momento de brindar más participación a la industria farmacéutica nacional y brindarle mecanismos de apoyo que permitan cubrir un mayor número de usuarios.

La finalidad de crear una nueva Política Industrial Farmacéutica debe apuntar a que existan medicinas más económicas y a que se favorezca a los fabricantes de productos genéricos. Así los colombianos tendrán una mayor oportunidad de acceder a la salud, lo que disminuye el fallecimiento de personas por muertes evitables.

Es hora de activar motores y replantear las políticas farmacéuticas del país y comprender que este es un momento de suma importancia en el que la modernidad, la renovación y la evolución son factores decisivos para la salud de los colombianos y que otorgarle más oportunidades a la industria farmacéutica es un acto histórico que traerá grandes avances para el país.

 

El momento para la innovación

Además de brindarle la posibilidad a la industria nacional de tener mayor participación, este es un tiempo propicio para estimular la innovación y la creación de nuevas alternativas en materia farmacéutica.

Además, la creación de un mayor número de medicamentos permitirá que existan alternativas en épocas de desabastecimiento, y garantizar una mayor transparencia en materia de precios y de regulación dentro del sector farmacéutico.

De esta manera, no solo se otorgarán mejores posibilidades a las personas de tener un mejor acceso a la salud, sino que también generaría posibilidades de exportación de medicamentos por parte de Colombia hacia diversos países que demanden estas innovaciones.

La industria farmacéutica es uno de los sectores más importantes de la economía en el mundo (superando en ganancias a la venta de armas o de telecomunicaciones) y tecnológicamente más adelantado. Según el Institute for Healtcare informatics – IMS, el sector farmacéutico en el mundo ha experimentado una expansión sin precedentes, debido principalmente al incremento del acceso a la atención sanitaria a nivel mundial en los últimos diez años, al aumento de los ingresos, el incremento de la población adulta y la cobertura en los sistemas de salud.

Esta misma institución, además asegura que para el 2020 la innovación y el desarrollo tecnológico en la industria farmacéutica aportará mejoras cuantificables a los resultados en salud, que permitirá la disponibilidad de medicamentos innovadores, facilitando el acceso a productos de bajo costo, y mejor desarrollo enfocados en patologías específicas.

Una visión esperanzadora en el tratamiento de enfermedades, donde Colombia tiene un papel importante dentro de los denominados 21 países farmacéuticos emergentes.

La Industria Farmacéutica en Colombia

El crecimiento de este sector en el país, se encuentra muy relacionado al incremento en el mercado de la oferta y demanda de medicamentos genéricos, que según cifras de ProColombia se han convertido en los de mayor venta en el mundo, siendo una respuesta económica a la necesidad de minimizar los costos de los productos farmacéuticos que se redujo en un 30%. Igualmente desde 2015, el vencimiento de las patentes ha originado la producción de medicamentos biosimilares, mejorando de esta manera el acceso de la población a medicamentos para tratamientos especializados.

Además entre 2006 y 2016, en Colombia se desarrollaron 27 nuevos proyectos del sector farmacéutico, con una inversión de US$450 millones. Una confianza originada por factores como la sexta posición de Colombia entre los países latinoamericanos que más patentes farmacéuticas produce; o los beneficios que ofrece en materia tributaria y arancelaria y la exención de IVA en la importación de equipos para proyectos de ciencia, tecnología e innovación, entre otros. Otro punto a favor es la gran biodiversidad que caracteriza al país, gracias a lo cual se pueden desarrollar medicamentos de origen natural.

Actualmente la industria farmacéutica colombiana está integrada por 130 empresas certificadas en las Buenas Prácticas de Manufacturas, donde el 75% del mercado farmacéutico lo manejan laboratorios de multinacionales y el 25% restante empresas nacionales. Donde 54 compañías manufactureras del sector registraron ventas de $9 billones en 2016, mientras que 118 mayoristas farmacéuticas alcanzaron $12,2 billones en ingresos según el ranking de las 5.000 empresas de Revista Dinero.

Este ranking también evidenció que Bogotá se ha convertido en el principal centro productivo de esta industria, pues en esta ciudad se concentra el 66% de las empresas manufactureras de medicamentos del país y 65,3% de los mayoristas.

Por su parte, datos de ProColombia arrojan que los principales destinos de exportación de productos farmacéuticos colombianos fueron: Ecuador con USD 123,1 millones (23,4%), Venezuela con USD 97,5 millones (18,6%), Perú con USD 59,1 millones (11,2%), Panamá con USD 43 millones (8,2%) y Estados Unidos con USD 30,1 millones (6%).

Retos por enfrentar

A pesar del importante crecimiento de la industria farmacéutica colombiana en los últimos años, esta deberá enfrentar unos retos y desafíos para continuar su avance dentro de este sector mundial.

Entre estos retos se encuentran el control de precios a los medicamentos, las políticas del Gobierno, la mejora del acceso de la población a los productos farmacéuticos, los productos biosimilares, el negocio de las adquisiciones y fusiones de los laboratorios, entre otros. Pero especialmente un tema que debe tenerse entre la lista de prioridades es la falsificación de medicamentos, que según informa la OMS, uno de cada 10 medicamentos vendidos en el mundo son falsos, aunque en algunos países puede alcanzar la cifra preocupante hasta 7 de 10. Algo que confirma el laboratorio Sanofi en un estudio realizado sobre el tema y que identifica a Asia, África y América Latina, como las regiones donde se presentan más falsificaciones y que llegan hasta un 30%.

También debe mejorar el proceso de la mala administración de medicamentos, la cual se ha convertido en la sexta causa de muerte en